UNA
COMPARACIÓN CRÍTICA DE LAS RECOMENDACIONES ACTUALES EN LA
TERAPIA FARMACOLÓGICA DE LA ARTROSIS.
Dr. Lucio C. Rovati (Monza, Italia)
Las recomendaciones para el tratamiento
de la artrosis de rodilla del American College of Rheumatology
(ACR) y de la European League Against Rheumatism (EULAR)
han sido publicadas de forma concomitante a finales
de 2000 (1,2). Éstas se han desarrollado según
diferentes enfoques: el ACR utiliza una estrategia que
combina un enfoque basado en la evidencia con un proceso
orientado por la opinión del experto; a la inversa,
la EULAR ha elaborado 10 afirmaciones individuales que
indican claramente el nivel de evidencia que las apoya,
y que acomodan la opinión del experto de forma
separada e independiente. Aunque el enfoque es diferente,
las recomendaciones finales se acercan: sin embargo,
se pueden identificar algunas diferencias importantes
en las pautas del tratamiento farmacológico.
Según ambas recomendaciones,
el paracetamol debe ser el analgésico oral inicial
para el control del dolor de leve a moderado, aunque
pocos ensayos clínicos han evaluado su eficacia
en la artrosis. Además, ambos comités
están de acuerdo en que, aunque escasa, hay alguna
evidencia de que los AINE pueden ser ligeramente más
efectivos que el paracetamol, a pesar de que la seguridad
de los AINE convencionales (especialmente en tratamientos
de larga duración) es pobre. Por lo tanto parece
lógico que el ACR recomiende cambiar a AINE en
caso de pacientes que no consiguieron obtener un alivio
sintomático adecuado con paracetamol, especialmente
en presencia de sinovitis clínicamente evidente.
Aunque los expertos de la EULAR están de acuerdo
con esta afirmación, subrayan con firmeza que
no hay, sin embargo, un indicio directo para apoyar
esta declaración, a pesar de la buena evidencia
de la eficacia de los AINE en el tratamiento de la artrosis
de rodilla.
Nos quedan por tanto diversas incertidumbres
en cuanto al enfoque farmacológico inicial para
el tratamiento de la artrosis. En este sentido, es particularmente
relevante recalcar la diferencia más importante
entre las recomendaciones americanas y las europeas,
esto es, el énfasis dado por las últimas
al uso de fármacos específicos para la
artrosis, tales como el sulfato de glucosamina, y, en
menor medida, otros compuestos conocidos como SYSADOA
(fármacos sintomáticos de acción
lenta para la artrosis), tales como el condroitin sulfato,
la diacereina y el ácido hialurónico intraarticular.
Este énfasis representa la Alternativa Europea
real en el tratamiento de la artrosis. De hecho, entre
estos compuestos posiblemente específicos, sólo
el ácido hialurónico está aprobado
en EEUU como un fármaco de prescripción
o un dispositivo médico, mientras que el sulfato
de glucosamina está ampliamente disponible como
un nutricional según las provisiones del Suplemento
Sanitario Dietético y el Decreto de Educación
de 1994 (de forma parecida a otros diversos compuestos
en otras indicaciones que son fármacos de prescripción
en Europa y nutricionales en EEUU, como es el caso del
condroitin sulfato, mientras que la diacereina es desconocido
en los EEUU y, en realidad, en muchos países
europeos, debido a su poca eficacia y seguridad). Como
consecuencia, las recomendaciones del ACR todavía
consideran el sulfato de glucosamina como un agente
bajo investigación, debido a que no pudieron
tomar en consideración una Revisión de
la prestigiosa Cochrane Library sobre el uso del fármaco
para los síntomas de la artrosis (3) y los dos
nuevos ensayos europeos a largo plazo que acaban de
ser publicados o presentados (4,5) y que califican claramente
el sulfato de glucosamina como el primer agente modificador
de la enfermedad en la artrosis. Incluso las recomendaciones
de la EULAR no pudieron tomar en consideración
estos nuevos estudios y, de hecho, no pudieron sacar
conclusiones firmes acerca del impacto clínico
del efecto modificador de la enfermedad del sulfato
de glucosamina, lo que está ahora muy claro (6).
De modo análogo, ellos confunden todavía
el sulfato de glucosamina con los SYSADOA, mientras
que estudios europeos recientes han probado que el efecto
de este fármaco en los síntomas es mucho
más rápido que con los SYSADOA, la magnitud
del efecto es mayor, o al menos similar, al de los AINE,
y los pacientes adecuados para el tratamiento han sido
bien descritos (6,7). Además, los nuevos datos
confirman la altamente favorable proporción coste/beneficio
del sulfato de glucosamina en términos fármaco-económicos.
En conclusión, la Alternativa
Europea en el tratamiento de la artrosis está
representada por los nuevos datos clínicos obtenidos
con el sulfato de glucosamina, y propone usar este fármaco
muy pronto en la cascada de tratamientos que constituye
el enfoque terapéutico multifactorial de esta
enfermedad.
Bibliografía
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4. Reginster JY, Deroisy R, Rovati LC et al. Long-term
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2001, 357: 251-256.
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Arthritis Rheum 2000, 43: 1908.
6. Reginster JY. The European Alternative: Disease Modifying
Drugs in osteoarthritis. Elsewhere in this document,
2001.
7. Benito P. The European Alternative: effects of selective
drugs for osteoarthritis in the management of the disease
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