PARACETAMOL
Y FÁRMACOS ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS EN LA TERAPIA SINTOMÁTICA
DE LA ARTROSIS.
Dr. Roy D. Altman (Miami, EEUU)
Las pautas terapéuticas para
los síntomas de la artrosis acentúan las
medidas no farmacológicas. Por desgracia, estas
medidas no proporcionan un alivio adecuado de los síntomas
de forma constante.
El paracetamol (acetaminofeno) se ha
recomendado como un agente farmacológico de primera
línea para los síntomas de artrosis de
cadera y rodilla. Los datos de ensayos clínicos
extensos a corto plazo han demostrado mejoras funcionales
y del dolor frente al placebo. De hecho, el paracetamol
se ha convertido en el analgésico de rescate
en ensayos a largo plazo. Han surgido preguntas acerca
de si el paracetamol debe usarse en todos los pacientes
con artrosis. Éstos prefieren generalmente fármacos
antiinflamatorios no esteroideos. El precio y la seguridad
han favorecido la elección del paracetamol.
Los fármacos antiinflamatorios
no esteroideos se han utilizado comúnmente para
la artrosis desde el descubrimiento del ácido
salicílico. A pesar de su razonable efectividad,
su toxicidad gastrointestinal ha sido un asunto importante
tanto médica como económicamente. Puede
haber una reducción de la toxicidad gastrointestinal
de inhibidores específicos de la ciclooxigenasa
2. Sin embargo, el uso de fármacos antiinflamatorios
no esteroideos, ha dado lugar a una reducción
de los síntomas, es decir, disminución
del dolor y mejora de la función y de La calidad
de vida. En la actualidad no hay evidencia de que alteren
el curso de la enfermedad. De hecho, hay algunos indicios
de que la indometacina puede causar una evolución
más rápida en el estrechamiento de la
articulación.
Aunque los fármacos analgésicos
y antiinflamatorios ayudan a controlar los síntomas
en la mayoría de los pacientes con artrosis,
se necesitan otras opciones terapéuticas adicionales,
sobre todo si el objetivo de la terapia es la modificación
de la estructura (de la enfermedad).
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