RECOMENDACIONES
ACTUALES PARA EL TRATAMIENTO MÉDICO DE LA ARTROSIS
Dr. G. Herrero Beaumont (Madrid, España)
Recientemente, las dos organizaciones
reumatológicas más importantes a ambos
lados del Atlántico, es decir, el American College
of Rheumatology (ACR) y la European League Against Rheumatism
(EULAR), han publicado recomendaciones para el tratamiento
de la artrosis (sobre todo de la rodilla) (1,2).
Las recomendaciones actuales del ACR
suponen una actualización de las propuestas previas,
publicadas en 1995. Por tanto, tienen en cuenta las
aportaciones de relieve publicadas durante estos años
y que incluyen revisiones sistematizadas, metaanálisis
y nuevos ensayos clínicos, aunque sus conclusiones
finales se basan fundamentalmente en la opinión
de los expertos.
Estas recomendaciones revisan, en primer
lugar, las modalidades no farmacológicas para
el tratamiento de enfermos con artrosis, subrayando
la importancia de la educación, la participación
en programas de autoayuda, el apoyo social incluido
el contacto telefónico, la pérdida de
peso y otras. La rehabilitación y la terapia
ocupacional son decisivas en el tratamiento no farmacológico
de la artrosis. Es preciso la evaluación de la
fuerza muscular, la estabilidad y movilidad articular,
recomendándose la aplicación de calor
(especialmente útil antes del ejercicio) para,
posteriormente, enseñar un programa de ejercicios
que mantengan o mejoren el grado del movimiento articular
y la fuerza de la muscular. Además de indicar
dispositivos de asistencia como bastones, muletas o
andadores para mejorar la deambulación. De modo
similar, el terapeuta ocupacional debe mostrar al enfermo
la forma de proteger la articulación, el uso
de tablillas y otros dispositivos de asistencia, y de
mejorar la función articular.
Según las recomendaciones del
ACR, los agentes farmacológicos constituyen una
ayuda a las medidas previamente mencionadas, pero no
la base ni el núcleo central del tratamiento
de la artrosis de rodillas. El paracetamol es el fármaco
de elección, aunque no carente de toxicidad,
por su parte, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
parecen ser ligeramente más efectivos y deben
instaurarse en los casos que no hayan respondido al
paracetamol. En enfermos con factores de riesgo gastrolesivo
se deberían utilizar los inhibidores específicos
de la COX-2 o los AINE convencionales asociados a gastroprotectores,
ambas opciones de eficacia y toxicidad renal parecidas.
En ausencia de factores de riesgo gastrointestinal se
pueden utilizar los AINE convencionales sin gastroprotección
concomitante. El tramado[ debería considerarse
en enfermos que no hayan respondido o tengan contraindicados
los tratamientos previos.
La administración intraarticular
de ácido hialurónico o corticoesteroides
(estos últimos especialmente indicados en el
dolor agudo, sobre todo si va acompañado de un
brote inflamatorio) son opciones eficaces tanto en monoterapia
como asociadas a los tratamientos previamente mencionados.
EL sulfato de glucosamina se ha considerado
un agente en proceso de investigación, ya que
los estudios que demostraban su efecto modificador sobre
el curso natural de la enfermedad se publicaron a finales
del 2000 y principios del 2001 (3,4), por lo que no
pudieron tomarse en consideración. Además,
no está disponible en los EEUU como un fármaco
de prescripción.
Las recomendaciones de la EULAR, por
su parte, se basan menos en las opiniones de los expertos,
y prefieren incidir en el grado de evidencia (según
los estudios publicados hasta julio de 1999) y la fortaleza
de cada una de las 10 afirmaciones finales, que son
las siguientes:
1. El tratamiento de la artrosis de
rodilla debe ser individualizado para cada enfermo,
teniendo en cuenta especialmente la edad, las enfermedades
asociadas y la presencia de inflamación.
2. La terapia ideal requiere una combinación
de tratamientos medicamentosos e intervenciones no farmacológicas.
3. La inyección intraarticular
de corticoesteroides está indicada en casos de
exacer-bación intensa del dolor, sobre todo si
va acompañada de signos inflamatorios.
4. Los SYSADOA* (sulfato de glucosamina,
condroitin sulfato, diacereina y ácido hialurónico)
pueden modificar la progresión del daño
estructural del cartílago, aunque sería
preciso confirmarlo con nuevos estudios que utilicen
métodos de medida estandarizados.
5. El ácido hialurónico
y otros SYSADOA han demostrado una cierta, aunque discreta,
eficacia, quedando por definir las características
de los enfermos que se bene-ficiarían de su empleo
y sus repercusiones fármaco-económicas.
6. El tratamiento básico debe
incluir la educación continuada del enfermo,
los ejercicios, la utilización de dispositivos
(bastones, plantillas) y la reducción de peso.
7. Se recomienda la práctica
regular de ejercicios dirigidos a fortalecer el cuádriceps
y/o a preservar la movilidad de la rodilla.
8. El paracetamol es el analgésico
de primera elección y, en caso de eficacia, el
preferido para los tratamientos prolongados.
9. Los AINE (por vía general
o tópica) deben contemplarse en enfermos (especial-mente
aquéllos con sinovitis) que no hayan respondido
al paracetamol.
10. La artroplastia debe plantearse
en enfermos con dolor permanente asociado a discapacidad
y ala progresión de las lesiones radiológicas.
* SYSADOA = fármacos sintomáticos
de acción lenta para la artrosis.
Las opiniones de los expertos se encuentran por separado,
junto con las recomen-daciones para investigación
adicional.
Bibliografía
1.
American College of Rheumatology Subcommittee on Osteoarthritis
Guidelines. Recommendations for the medical management of osteoarthritis
of the hip and knee. Arthritis Rheum 2000; 43: 1905-15.
2. Pendleton A, Arden N, Dougados M et al. EULAR recommendations
for the management of knee osteoarthritis: report of a task force
of the Standing Committee for International Clinical Studies Including
Therapeutic TriaLs (ESCISIT). Ann Rheum Dis 2000, 59: 936-944
3. Reginster JY, Deroisy R, Rovati LC et al. Long-term effects
of glucosamine sulphate on osteoarthritis progression: a randomised,
placebo-controlled clinical trial. Lancet 2001, 357: 251-256
4. Pavelka K, Gatterova J, Olejarova M, Machacek S. Giacovelli
G, Rovati LC. Glucosamine sulfate decreases progression of knee
osteoarthritis in a long-term, randomised, placebo-controlled,
independent, confirmatory trial. Arthritis Rheum 2000, 43: 1908
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