LA ALTERNATIVA EUROPEA: EFECTOS
DE LOS FARMACOS SELECTIVOS PARA LA ARTROSIS EN EL TRATAMIENTO
DE LOS SINTOMAS DE LA ENFERMEDAD.
Dr. P. Benito (Barcelona, España)
Los fármacos selectivos para
el tratamiento de la artrosis han sido desarrollados
en Europa recientemente. Estos compuestos, al contrario
que los agentes sintomáticos no específicos,
tales como los fármacos antiinflamatorios no
esteroideos (AINE) o los analgésicos puros, influyen
favorablemente en los síntomas de la enfermedad,
por mecanismos distintos a los AINE y analgésicos,
y posiblemente influyen también en la progresión
de la enfermedad. Básicamente son, el sulfato
de glucosamina, el condroitin sulfato, la diacereina
y el ácido hiaturónico intraarticular,
y que han sido clasificados como Fármacos Sintomáticos
de Acción Lenta para la Artrosis (SYSADOA), basándose
en sus efectos sobre los síntomas de la artrosis
y en su respuesta no inmediata y dilatada en el tiempo.
La terminología actual propuesta por la Sociedad
Internacional de Investigación sobre la Artrosis
(OARSI) (1) y aceptada por la Agencia Europea del Medicamento
(EMEA) (2), parece ser la preferida y los clasifica
como Fármacos Modificadores de los Síntomas
selectivos o específicos y, potencialmente, si
son capaces de retrasar o revertir los cambios estructurales
de la articulación, como Fármacos Modificadores
de Estructura en la Artrosis.
Las recomendaciones actuales de la
EULAR para el tratamiento de la artrosis de rodilla
(3) asignan en general a estos fármacos la categoría
1B de evidencia para ta efectividad en el tratamiento
de los síntomas de la enfermedad, esto es, la
evidencia que se deriva de los ensayos aleatorizados
controlados. Sin embargo, para uno de estos compuestos,
el sulfato de glucosamina, publicaciones recientes podrían
permitirle alcanzar la categoría 1A, lo que significa
el nivel más alto para la medicina basada en
la evidencia, y que se fundamenta en el metaanálisis
de tos ensayos aleatorizados y controlados. De hecho,
se han publicado recientemente dos metaanálisis
(4,5) que apoyarían este nivel de evidencia superior.
Aunque la primera de estas dos publicaciones (4) se
ha limitado a sólo 6 ensayos (y en la que la
combinación de estudios antiguos y nuevos creó
algunas preocupaciones injustificadas sobre su calidad),
la seguridad del sulfato de glucosamina y la duración
de moderada a larga del efecto en el tratamiento de
los síntomas de la artrosis han sido confirmadas
de modo más convincente en el nuevo Cochrane
Review que ha tomado en consideración 16 ensayos
(5). En primer lugar, la evaluación de la calidad
metodológica concluye que "los estudios
del sulfato de glucosamina son en conjunto tan buenos
(si no mejores) que los ensayos de los AINE en la artrosis".
Además, el fármaco muestra una duración
del efecto de moderada a larga en comparación
con el placebo y se sugiere que el sulfato de glucosamina
es igual o superior a los AINE, en la mejoría
del dolor y la función, a lo que hay que sumar
un perfil de seguridad excelente.
Los ensayos aleatorizados controlados
han demostrado que dentro de las 2 ó 3 primeras
semanas de tratamiento, se produce una mejoría
significativa funcional y del dolor sobre el placebo
y que es de la misma magnitud que la obtenida con los
AINE. Se ha observado que la combinación de sulfato
de glucosamina y AINE ocasiona una tendencia a la mejoría
aún mayor y en un plazo de tiempo más
corto. Después, la administración única
con AINE tiende a estabilizar sus resultados, mientras
que con sulfato de glucosamina continúa de forma
lineal hasta completar las 12 semanas de tratamiento
estándar. Al suspender el fármaco, tras
estos primeros tres meses de tratamiento, la mejoría
alcanzada con sulfato de glucosamina persiste por lo
menos 2 meses más. Por el contrario, los beneficios
de los AINE tienden a perderse rápidamente tras
suspender el fármaco. La seguridad del sulfato
de glucosamina no difiere de la del placebo y es significativamente
mejor que la de los AINE comparados.
Estudios piloto a largo plazo ya han
demostrado la eficacia y seguridad de los tratamientos
prolongados con sulfato de glucosamina, y que han sido
confirmadas por los dos ensayos fundamentales de modificación
de la enfermedad (6,7,8).
Referencias
1. Altman R, 8randt K, Hochberg M, Moskowitz R. Design and conduct
of clinical trials
of patients with osteoarthritis: Recommendations from a task force
of the
Osteoarthritis Research Society. Osteoarthritis Cartilage 1996;
4: 217-43
2. Committee for Propietary Medicinal Products. Points to considerer
on clinical
investigation of medicinal products used in the treatment of osteoarthrosis.
The
European Agency for the Evaluation of Medicinal Products; July
1998
3. Pendleton A, Arden N, Dougados M et al. EULAR recommendations
for the
management of knee osteoarthritls: report of a task force of the
Standing Committee
for the International Clinical Studies Including Therapeutic Trials
(ESCISIT). Ann
Rheum Dis 2000; 59: 936-44
4. McAlindon TE, La Valley MP, Gulin JP, Felson DT. Glucosamine
and chondroitin for
the treatment of osteoarthritis: a systematic quality assessment
and meta-analysis.
JAMA 2000; 283: 1469-75
5. Towhedd TE, Anastassiades TP, Shea 8, Houpt J, Welch V, Hochberg
MC. Glucosamine
therapy for treating osteoarthritis (Cochrane review). In: The
Cochrane Library, 1,
2001. Oxford: Update Software.
6. Reginster JY, Deroisy R, Rovati LC et al. Long-term effects
of glucosamine sulphate
on osteoarthritis progression: a randomised, placebo-controlled
clinical trial. Lancet
2001; 357: 251-56
7. Pavelka K, Gatterova J, Olejarova M, Machacek S, Giacovelli
G, Rovati LC.
Glucosamine sulfate decreases progression of knee osteoarthritis
in a long-term,
randomised, placebo-controlled, independent, confirmatory trial.
Arthritis Rheum 2000;
43: 51908
8. Reginster JY. The European Alternative: Disease Modifyng Drugs
in osteoarthritis.
ELsewhere in this document, 2001. |