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Autor: Dr. Mariano Crespo Peña


Introducción
¿Qué es la artrosis?
¿Qué son las articulaciones?
¿Por qué se produce la artrosis?
¿Es frecuente la artrosis?
¿Dónde puede padecerse artrosis?
¿Qué factores influyen en la aparición de la artrosis?
¿Qué síntomas produce la artrosis?
¿Cómo se diagnostica la artrosis?
¿Cómo se trata la artrosis?

¿QUÉ SÍNTOMAS PRODUCE LA ARTROSIS?

La artrosis es una enfermedad crónica, que se desarrolla muy lentamente. Sus síntomas son poco importantes en su inicio, progresando paulatinamente con el paso del tiempo.

La queja fundamental del paciente con artrosis es el dolor en la articulación. Inicialmente, el dolor es discreto y sólo se produce cuando se fuerza la articulación afectada con una actividad física importante, cediendo espontáneamente con el reposo. Posteriormente, si la enfermedad avanza, el dolor aparece con más facilidad y se hace más continuo. Se necesita un menor esfuerzo físico para que el paciente note molestias.

El dolor articular en la artrosis es mayor al inicio del movimiento (al empezar a caminar o incorporarse de una silla, por ejemplo). Se acompaña de una sensación de rigidez o entumecimiento de la articulación, que dificulta moverla libremente. Este dolor y rigidez mejoran en pocos minutos después de que la articulación se “calienta” con el ejercicio.

En ocasiones, en la evolución de la artrosis se producen episodios de descompensación de los síntomas. En estos periodos, que son de una duración variable, el paciente experimenta un dolor mucho más agudo e intenso, que le impide mover la articulación enferma. Además, el dolor es más continuo y no se alivia con tanta facilidad con el reposo. Estas descompensaciones suelen acompañarse de la existencia de una inflamación articular (derrame de líquido sinovial) o de tendinitis (inflamación de los tendones situados alrededor de la articulación con artrosis).

Cuando la artrosis no se controla y se alcanzan fases más avanzadas de la enfermedad, además del dolor, el paciente se queja de una limitación o disminución en los movimientos que puede hacer con la articulación (por ejemplo, no puede flexionar la cadera o la rodilla completamente). También pueden observarse ciertas deformidades en las articulaciones con artrosis y alteraciones en la alineación de los huesos.


Deformidades en los miembros inferiores que aparecen en la artrosis de rodillas.


Es importante destacar que existen una serie de factores individuales, dependientes de la personalidad del enfermo, que influyen incluso mucho más que la gravedad de la artrosis a la hora de determinar los síntomas de los que el paciente se queja. En la percepción del dolor influyen circunstancias emocionales como la ansiedad, el estrés, el ánimo depresivo y la propia sensibilidad individual al dolor.

De esta forma, las personas más sensibles al dolor y los pacientes con personalidad ansiosa o depresiva se quejan de síntomas mucho más severos. Además, experimentan una sensación de invalidez mucho mayor que aquellos pacientes emocionalmente estables, incluso cuando la importancia y gravedad de sus lesiones articulares es mínima.

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